Una valla muy alta

Aldo Fontao ha escrito esta excelente reflexión sobre la elección del del Papa y la iglesia evangélica Argentina que quiero compartir con ustedes.

“Dios nos está poniendo una valla muy alta”

 

La Iglesia Católica va a tener un enorme impulso pero va a ser transitorio. Estas cosas emocionales no se sostienen en el tiempo. La gente va a intentar buscar otros caminos si el pastorado católico no da una respuesta a lo que la gente está buscando. El Papa dio un mensaje tan claro que si no responden se va a perder y la gente va a buscar otros caminos espirituales. La reacción de los argentinos muestra la desesperada búsqueda de progreso espiritual, y que no tenían un referente.

Para el mundo evangélico, Francisco es un liderazgo a nivel internacional digno de atención y por eso provocó un sacudón. Es un líder con todas las condiciones. No es solo el líder que predica, sino que hace, porque lo ha hecho toda la vida. Ese verdadero liderazgo casi no existe porque el mundo ha sido contaminado por la hipocresía política. Es un modelo muy positivo que de entrada le va a pegar a la iglesia evangélica y no me extrañaría que mucha gente vuelva a sus fuentes, porque la realidad del liderazgo evangélico es que no está tan desarrollado como para detenerlo.

Creo que nos hemos refugiado dentro de las iglesias y que la predicación es claramente consumista, contaminada por el mundo secular. Si uno mira todo va por lo números, lo que entra, la fama, el mundo evangélico se vendió al Dios mamón, al Dios dinero. Ahora empieza la crítica velada, tratando de decir ellos son papistas de hace 400 o 500 años, muchos están parados en la década del ‘60, del ‘70. Y tanto la Iglesia Católica como la evangélica cambiaron. Habría que sentarse, reflexionar y darse cuenta de que lo ha hecho Dios.

Dios nos está hablando, aunque hay una cantidad de cosas que no comparto como la referencia a María, cosa que no me preocupa demasiado porque ella fue un ejemplo para las mujeres. Dios nos está poniendo una valla muy alta, y no hay que ir en contra de eso, un camino quizás tan válido para nosotros que no estamos en el mundo católico. Yo creo que la secularidad nos está llevando puestos a todos los cristianos y nunca vamos a triunfar sobre eso separados.

Latinoamérica es mucho católica que la Argentina. He estado varias veces en Quito y sé que el católico de Ecuador, de Colombia, Venezuela, es muy sólido y no tanto en Brasil donde han perdido muchos feligreses. En estos lugares va a haber un impulso, pero me parece que va a ser por un tiempo. De acá a mediados del año que viene, va a haber una vuelta a las iglesias, pero el liderazgo de la Iglesia Católica no ha preparado a sus sacerdotes para estar a la altura de lo que este hombre demanda, sí quizás para la ayuda a los pobres, porque la actividad social de los católicos ha sido muy superior a la de las iglesias evangélicas, pero eso es sólo una parte de la espiritualidad. Esa parte la podrán cumplir, puedo ayudar a otros, pero yo necesito crecer y los sacerdotes no están preparados para ese crecimiento.

Cuando salimos de la ayuda al pobre, luego viene la educación espiritual y no están en condiciones de educar. Y creo que el mundo evangélico, que se apartó de la palabra de Dios, sólo le podrá dar emociones, pero en cuatro meses se acaba. Somos capaces de repetir versículos de memoria, pero no quiere decir que los hayamos entendido, mucho menos aplicado.

La mayoría de los mensajes son sobre Juan 3.16, que estamos destituidos, pero en muchas iglesias donde voy –y he estado en 50 países- pregunto siempre lo mismo: “Pónganlo en sus palabras” y se miran unos a otros porque nunca lo han reflexionado, lo han aprendido de memoria y lo devuelven sin procesar. Sin procesamiento no puede haber aplicación.

Aldo Fontao es miembro de la Iglesia Presbiteriana del barrio porteño de Belgrano y cardiólogo. Predicador y consultor de iglesias.

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